Wagon-bar

Dragones y olor a choto

Posted in Descripción del aula by uchini on marzo 31, 2009

La sala de ordenadores es fea con cojones. Creo que de todas las aulas en las que me han impartido clase en mi vida ésta es la más rancia. Normal. Fue concebida como aula de Sociología, con todo lo que conlleva de austeridad en el decorado, buena iluminación para evitar que la gente se duerma en las clases coñazo y pintura de las que fomentan la imaginación porque, si la miras fijamente, puedes encontrar dragones entre los bultos de extraño gotelé amarillento.

Los responsables de reconvertirla en aula de informática no le dieron muchas vueltas a la cabeza: colocaron unas cuantas mesas con ordenadores insuficientes para los alumnos matriculados en ciertas asignaturas, un cañón proyector para que quedase claro que definitivamente ésa era un aula de la Facultad de Comunicación, unas cortinas opacas para que la luz no se reflejase en la pizarra durante las explicaciones y listo. Las paredes las dejaron como estaban porque total, para qué pintarlas con colores cálidos o decorarlas con posters de Grupo Salvaje cuando, habiendo conexión a Internet, nadie iba a mirar para ellas pudiendo acceder a fotologs, messengers, blogspots, twentis, facebooks y demás trangalladas para gente a la que parece que no le gusta salir a tomar unas cañas con los colegas. Además, ¿quién quiere posters y colores cálidos cuando puede ver dragones?

Total que si el aula de informática es como es, y con ello quiero decir fea, deprimente, con apariencia de sucia y poco práctica, se debe a un cúmulo de despropósitos de los que mandan y a la pasividad de los alumnos que no hacen nada por cambiarlo. Eso sí, algunas cosas tienen remedio, como el olor a choto en los días de calor primaveral. Basta con abrir una ventana. Una de esas que se esconden tras las cortinas opacas.

Un recuncho sombrío

Posted in Descripción del aula by cristinalg on marzo 30, 2009

Áchase na primeira planta do edificio. Un cartel indícanos que tipo de local é. Cerrada e vixiada como se do cofre do tesouro se tratase. Cun gardián que sabe quen entra e quen sae en todo momento. Un armario metálico dá a benvida á aula e un contrasinal dá acceso ao sistema de ordenadores .
Ao fondo  vemos unhas ventás con grandes  vistas ao aparcadoiro da Facultade de CC da Comunicación e Socioloxía e uns fileiras de mesas enchen este recanto onde decorren horas de aulas, mantemos conversas, risas ou confidencias.
Cadeiras, un encerado para proxectar o canon, ratos, ordenadores, cables, enchufes … tamén dispomos de varias impresoras e… o nunca visto… temos o privilexio de imprimir até 10 follas!!
Un habitáculo silencioso, con tons claros e agrisados onde o alumnado fica absorto diante das pantallas dos computadores. Unha aula onde pasamos xornadas infinitas para conseguir manexar un programa informático. Onde se perden os nervios, onde nos indignamos coas novas tecnoloxías ou onde sorrimos ao ver algunha páxina na rede.
En definitiva, unha aula de traballo e convivencia de comunicadores.

Lugar de recuerdos

Posted in Descripción del aula by elenaolivaressanz on marzo 20, 2009

La mejor manera de conocer este aula es empezar diciendo que no tiene ni nombre. ¿Aulanet? ¿Sala de ordenadores?… Cada uno que le llame como quiera. El caso es que se trata de un aula multiusos.

Hace unos meses que se fue Juan, la persona que estuvo todo un año trabajando en este lugar y ejerciendo el puesto de “jefe de sala” (así estipulado por los alumnos de Comunicación y por el propio Juan. Durante su “mandato” podríamos decir que el aula se convirtió en lugar de reuniones, sala de juegos, confesionario e incluso espacio en el que algunos profesores impartían sus clases. Claro que sí, también algunos veníamos de vez en cuando a trabajar.

Físicamente no resulta agradable ni desagradable. Como muchos lugares, pasa desapercibida hasta que unas cuantas tardes la llenan de recuerdos.

El color amarillento de las paredes desvela los años que estas soportan, aunque quizá sea el color elegido por los pintores, en cuyo caso creo que no es nada acertado. El techo parece hecho con espaguetis de color blanco. Alguien lo debió confundir porque faltan algunos, dejando a la vista tan sólo un agujero oscuro.

Al entrar por la puerta nos recibe una sala repleta de monitores de diferentes colores y tamaños, dos por CPU, para ser exactos. Seis hileras de mesas soportan pantallas, teclados y ratones, guiándonos hasta un ventanal al fondo de la sala. La luz entra a través de los cristales, que nos permiten ver también el aparcamiento de la facultad.

El encerado de color verde botella, en un extremo, y el ventanal, en otro, se enfrentan por coronar la sala, aunque finalmente quien se lleva la atención es el armario que se encuentra a la derecha de la puerta de entrada. Su diseño metálico, de color también amarillento, recuerda a las taquillas de instituto y el material del que está hecho lo convierten en el blanco perfecto para los dardos con imán. Sí, este fue el armario que sostuvo la diana con la que nos entreteníamos los alumnos. Pero la puntería no es una de nuestras grandes virtudes, por lo que la chapa del armario debe de estar resentida.

Pero no es este el único suplicio al que está sometido el famoso armario. Dos monitores descansan encima de él. Dos pantallas estropeadas, tal vez por el paso del tiempo.

Si en lugar de sentir debilidad por el juego somos sociables, al entrar por la puerta miraremos a la izquierda, donde se encontraba Juan (el jefe de sala). Ahora ocupa su lugar otro chico, algo menos hablador. Una mesa, un ordenador con varias pantallas y un escáner le rodean, dando la espalda al encerado verde botella que sigue plantando cara al ventanal. La impresora se encuentra enfrente de él, pegada a la pared, como si apoyada en ella estuviera. Y digo esto porque es otra de esas cosas que se estropea con el tiempo y acaba resignada en una esquina, en cualquiera en la que no moleste. Pero en el caso de la impresora no será por un mal uso, sino por olvido.

Tino dice que la imaginación puede dar vida a aquello que a priori parece no tenerla. Yo añado que las vivencias pueden hacer interesante un lugar que para otros resulta vacío.

Un lugar solitario

Posted in Descripción del aula by nuriicia on marzo 18, 2009

El aula de informática de Comunicación se caracteriza por su buena ubicación, al lado del aula de tercero y próxima a la de cuarto, situación que facilita que en cualquier momento puedas ir a consultar algo o a imprimir, sólo con autorización del profesor de turno o proyecto final eso sí.
Una vez que entras lo que destaca es el gran silencio que predomina en esta sala amplia de cuatro paredes de tonos claros lo que contrasta con el azul llamativo de la puerta, y el color blanco y negro de los monitores. Además, es característico lo vacía que suele estar, a no ser que haya que entregar alguna práctica o algún trabajo momento en el cual sueles encontrar grupos de alumnos concentrados, tecleando sin parar, u otros debatiendo sobre cómo hay que hacer algo, o repasando para algún examen práctico.
Una vez que estás en su interior lo que puedes encontrar en este aula son diversas formas geométricas lineales: dos pantallas cuadras por cada CPU, con su respectivo teclado rectangular lleno de botones cuadrados; un encerado verde rectangular colgado en la pared a modo de decoración, ya que rara vez se utiliza; cinco mesas rectangulares de tonos grisáceos alargadas y paralelas a la del becario situada enfrente a las demás; y una estantería colocada al lado de la puerta con varios libros o carteles que nadie suele mirar… Completando esta estructura encontramos el proyector colgado del techo utilizado en las clases prácticas, un gran ventanal situado al fondo del aula que suele estar tapado con una especie de “cortina” para así evitar el reflejo de la luz sobre las pantallas, numerosas sillas sin reposabrazos dispuestas en fila a lo largo del pasillo y por supuesto, no hay que olvidar la amalgama de cables negros con los que puedes tropezar en más de una ocasión.
A simple vista parece un lugar tranquilo, en ocasiones, incluso triste y solitario, como si durante horas esperara la presencia de algún alumno, algo humano en medio de aquel sonido ambiente característico del ventilador de cada ordenador, algo que dé un poco de vida.

Entre ordenadores

Posted in Descripción del aula by javiermartinbueno on marzo 17, 2009

Hay momentos, en una clase, en los que el tiempo parece detenerse, son esos momentos en los que te fijas en los detalles de una clase simple en apariencia. Mi clase es un aula llena de ordenadores, unos detrás de otros, que recientemente ha visto como se incorporaba al equipo un segundo monitor de cinco quilos de peso para nuestro disfrute.

Se trata, seguramente, del aula en el que más tiempo he estado desde que llegué a Galicia. Compite, mano a mano, con algún que otro bar de la Ciudad Vieja. Siempre me ha gustado ver llover por la cristalera de la parte trasera de la clase. Y el aparato de aire acondicionado me ha echado una mano algún que otro día de verano. Y la impresora que se resiente del paso del tiempo, ha estado a mi servicio en más de una ocasión. Sin duda, se trata de una clase equipada con elementos antiguos, que han sido utilizados por más de una generación de estudiantes, por eso, tal vez, todavía funcionan, las nuevas tecnologías no están hechas para durar…

Al entrar por la puerta, nos recibe ese zumbido entre sedante y desesperante de la treintena de ordenadores luchando por ventilar los procesadores. Las alargaderas aparecen en el suelo como regaderas dispuestas a llevarte al suelo a la menor distracción. Al lado de los armarios, ordenadas media docena de sillas, esperan ser ocupadas como en la sala de espera de un ambulatorio.

Una clase no son más que cuatro paredes, unos cuantos ordenadores, un buen puñado de mesas y de sillas y una pizarra. Lo que la hace diferente es la gente que la ocupa día tras día, año tras año, las cosas que pasan y han pasado dentro de ella.

Javier Martín Bueno

Máis que paredes

Posted in Descripción del aula by maresan on marzo 17, 2009

Aínda que non nos deamos conta agora, seguramente dentro duns anos recoñeceremos que alí pasamos algunhas das mellores horas da nosa vida. Tamén nos acordaremos dos ratos amargos, pero sen dúbida coa idealización que traen os anos, pensaremos máis nos momentos positivos. Momentos que compartimos cos compañeiros de clase nas interminables sesións vespertinas nas que tiñamos que modelar virtualmente unha man e non sabiamos cómo e que, como se fose unha clase colectiva, sen profesor, entre todos fomos creando cousas con “Maya”, pero o que naceu foi unha malla de relacións.
Eu recordarei, estouno facendo xa, aquel día que houbo que quedarse pola tarde para preparar a historia da tipografía, para unha exposición en clase que tiñamos que facer ao día seguinte e que nos mandaran facer esa mesma mañá. Lembras Mariano? E ti Tania? Case sen coñecermos de nada, comezando o noso primeiro curso tiñamos que poñermos a traballar, a crear algo partindo de nada. En realidade, ese traballo aínda que nos saíu ben, non foi nada creativo comparado coas ideas que alí se teñen manexado para estas e outras moitas materias. Ideas estrambóticas, irrealizables ás veces, que nacen do descoñecemento e das gañas de aprender. Aprender a ver o mundo con outros ollos e que, quen sabe, algún día quizá algúns deses ollos consigan o que nos queren facer ver na facultade: cambiar os modelos de comunicación audiovisual.
Esa aula en realidade non é máis que unhas paredes de cor gris, coma o resto, con ringleiras de mesas e cadeiras e ordenadores e un bolseiro que abre de nove a dúas e de catro a sete, pero ten o máis importante: alumnos que botaron alí moitas horas compartindo entre eles ignorancia e coñecementos.
Non alumnos calquera, senón estes alumnos que forman parte da miña promoción e dos meus recordos.

Aula de Informática

Posted in Descripción del aula by lorenaambroa on marzo 17, 2009

A Facultade de Comunicación Audiovisual cambiou de ubicación hai xa algo máis de dous anos. E con ela viñémonos todos para o campus de Elviña, onde se concentran a maioría das facultades da Universidade da coruña.

Para algún foi un cambio algo duro, pois no antigo centro, situado no campus de Riazor, sentiámonos como verdadeiros reis. Moviámonos por todas partes sen renderlle contas a ninguén, xa que eramos os únicos que estudiábamos alí. Adempero, en ocasións non podíamos evitar sentirnos un pouco sós, apartados do resto da civilización, tendo que invadir outras facultades para, por exemplo, sacar fotocopias, tomar un café… En verdade extrañábamos o típico bullicio universitario.

O translado foi demsiado longo, ao meu parecer. Pero con moito esforzó e unha boa cantidade de paciencia, sobre todo por parte dos alumnos, consegimos afacernos ao novo emplazamento.

Sen embargo, chegamos a sentirnos como “ocupas” do edificio de Socioloxía, con quen teríamos que compartir instalacións a partir dese momento: cafetería, aseos, biblioteca… Pero, o mellor que temos, a diferencia dos nosos compañeiros, é o aula de informática, a que só temos acceso os alumnos de Comunicación Audiovisual.

Neste aula sentímonos especiais, crecémonos dentro dela, pensándonos os únicos propietarios deste pequeño recinto, ollando con dura mirada para os que queren acceder ao que, baixo o noso punto de vista, é noso.

A verdade é que se pode dicir que é un aula bastante grande ao longo da que se distribúen diversas ringleiras de mesas para ordenadores. Sobre elas aséntanse cómodamente varios ordenadores, contando cada un deles con dúas pantallas planas. Todo está orientado para ter de fronte o encerado e a mesa do “vixiante de sala”. Ás nosas espaldas deixamos unha longa fila de ventas, a través das cales penetra gran cantidade de luz que en ocasións resulta algo molesta para poder traballar con tranquilidade.

Todos os alumnos coincidimos en que neste aula pasamos a maior parte dos nosos mellores momentos. Asimismo, moitos destes momentos debémosllos ao que era o auxiliar de aula. Para cada un de nós el converteuse nun máis, noutro compañeiro, e en certo modo, no noso coidador, xa que trataba de axudarnos en todo o posible.

O que tiñamos como a nosa pequeña parcela de liberdade chegou a ser o lugar ideal ao que acudir cando queriamos desconectar. Unha vez que atravesabamos o umbral da porta  entrabamos nun mundo alleo á realidade, onde a época de exames e o agobio pola entrega de traballos semellaba menguar de golpe. De repente todo nos preocupaba algo menos. Dabámoslle menos importancia a certos asuntos e concentrabámonos en pasalo ben ao mesmo tempo cumpriamos coas nosas obrigas académicas.

Por outra banda, non me enganaría admitindo que o aula de informática da Facultade de Comunicación Audiovisual foi, para a maioría dos estudantes, unha sala terapéutica, pois alí témonos liberado mentalmente das nosas preocupacións, superando e analizando determinadas situación derivadas dos estudos ou mesmo da convivencia, tanto positivas como negativas.

Pero como se soe dicir, todo o bo remata. E inevitablemente, o paso do tempo deixou a súa pegada no noso ben querido aula, cambiándoo de aspecto e trocando ao noso capitán de sala por outro. Quen sabe se co tempo virán outros novos alumnos que poidan dicir que grazas a este habitáculo os anos de universitarios foron unha gran experiencia académica, espiritual e vital.

Máis que paredes

Posted in Descripción del aula by maresan on marzo 17, 2009

Aínda que non nos deamos conta agora, seguramente dentro duns anos recoñeceremos que alí pasamos algunhas das mellores horas da nosa vida. Tamén nos acordaremos dos ratos amargos, pero sen dúbida coa idealización que traen os anos, pensaremos máis nos momentos positivos. Momentos que compartimos cos compañeiros de clase nas interminables sesións vespertinas nas que tiñamos que modelar virtualmente unha man e non sabiamos cómo e que, como se fose unha clase colectiva, sen profesor, entre todos fomos creando cousas con “Maya”, pero o que naceu foi unha malla de relacións.
Eu recordarei, estouno facendo xa, aquel día que houbo que quedarse pola tarde para preparar a historia da tipografía, para unha exposición en clase que tiñamos que facer ao día seguinte e que nos mandaran facer esa mesma mañá. Lembras Mariano? E ti Tania? Case sen coñecermos de nada, comezando o noso primeiro curso tiñamos que poñermos a traballar, a crear algo partindo de nada. En realidade, ese traballo aínda que nos saíu ben, non foi nada creativo comparado coas ideas que alí se teñen manexado para estas e outras moitas materias. Ideas estrambóticas, irrealizables ás veces, que nacen do descoñecemento e das gañas de aprender. Aprender a ver o mundo con outros ollos e que, quen sabe, algún día quizá algúns deses ollos consigan o que nos queren facer ver na facultade: cambiar os modelos de comunicación audiovisual.
Esa aula en realidade non é máis que unhas paredes de cor gris, coma o resto, con ringleiras de mesas e cadeiras e ordenadores e un bolseiro que abre de nove a dúas e de catro a sete, pero ten o máis importante: alumnos que botaron alí moitas horas compartindo entre eles ignorancia e coñecementos.
Non alumnos calquera, senón estes alumnos que forman parte da miña promoción e dos meus recordos.

Mi sitio favorito

Posted in Descripción del aula by velvet841983 on marzo 16, 2009

El aula de informática de nuestra facultad está situada en la planta baja del edificio. Tiene un cartel pegado a la puerta azul con cinta adhesiva, en el que se lee: “Aula de informática”. Y debajo, los horarios en que está disponible. Es una habitación espaciosa y muy luminosa, gracias al inmenso ventanal situado en el fondo, desde el que se ve el pabellón de deportes. Sus paredes y el suelo, de tonalidades claras, contribuyen a esa sensación de iluminación. Al lado de la puerta está el encerado, de color verde, como es habitual en un aula. Por delante, el panel de proyección, que se utiliza en las clases, con las presentaciones de power point de los profesores. Cerca de éste, separada de la pared, está la mesa del becario, con su ordenador y, junto a ella, la impresora. Enfrente, se sitúan las cinco largas mesas, en cuya superficie se asientan las pantallas de ordenador (dos para cada uno), con sus teclados y sus ratones; debajo de ellas están las CPUs. En cada una hay espacio para cinco o seis alumnos, sentados de frente al encerado y a la puerta, en total, unos treinta ordenadores. El aula de informática es el lugar en donde aplicamos todos nuestros conocimientos teóricos, plasmando nuestras creaciones, y también donde nos liberamos de la tensión, puesto que aprovechamos para navegar en Internet y fomentar nuestras relaciones sociales en la red, conectándose al “tuenti” o al “messenger”. Por supuesto, no todo va a ser trabajar…

Pendiente de mejoras

Posted in Descripción del aula by tanipa on marzo 12, 2009

El aula de informática está anticuada.

Los equipos necesitan una renovación: los monitores son de tubos de rayos catódicos, los discos duros deberían tener mayor capacidad, las CPU deberían ser más potentes y cada ordenador debería tener su propio micrófono y altavoz.

Las paredes necesitan una mano de pintura.

El techo tiene varias brechas.

El número de computadoras es suficiente, siempre que no se utilice como aula de materias muy demandadas.

A estos problemas de infraestructura se les añaden, otros más críticos, los funcionales. El aula tiene unos horarios demasiado limitados; en épocas de realización de prácticas son un quebradero de cabeza y dificultan que se adquiera destreza en la utilización de programas de difícil acceso. La impresora sólo puede ser utilizada bajo autorización de un profesor provocando que estudiantes de comunicación acudan al aula de sociología para imprimir sus trabajos. En demasiadas ocasiones, las computadoras no funcionan o hay problemas en la red.

En resumen, el aula de informática necesita una mejora sustancial tanto en su gestión material como organizativa.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.