Tienes una cara bonita
Tienes una cara bonita, entérate. Los tropicales rayos calentaron tu piel de aceituna pintándola de negro. Te veo en la playa tumbada como un lagarto en las horas de más calor, y aunque sólo un biquini minúsculo se interpone entre ti y el Sol tú no sudas. Te mantienes fresca y limpia como una rosa en la escarcha de la mañana. Llevas tu melena azabache recogida en una coleta, como siempre, dejando tus orejas al descubierto. En la arena, tan cerca del mar, las miro y no me cuesta mucho imaginar que son dos pequeñas caracolas. Si tú me dejaras pegaría mis orejas a ellas para escuchar el mar. Aprovecharía para oler la vainilla de tu piel de seda, y hasta me permitiría el lujo de acariciarla. Frotaría tu diminuta nariz con la mía si me lo pidieras. Si quisieras probaría tus labios de nube. Si me miraras me dejaría caer en el abismo de tus ojos de negro oscuro, y me quedaría allí para siempre.
Ti decides
As cifras dispáranse. Arredor dunhas 500.000 persoas solicitan cada ano unha operación de cirurxía plástica en España. Non existen datos por idades pero, estímase que arredor dun 10% dos pacientes que queren someterse a unha destas operacións son menores de idade segundo os datos que baralla a Sociedade Española de Medicina Estética (SEME). Moitos destes casos teñen un problema grave que solucionar e, outros, só un problema de autoestima.
Que a imaxe que vemos dos famosos inflúe na vida dos adolescentes é un feito. E, proba diso é que moitos menores chegan ás consultas con fotografías dos seus ídolos para poder acadar certas similitudes con eles.
Mais a cirurxía estética non é recomendable nestas idades xa que, nalgúns casos, pode provocar alteracións no desenvolvemento do paciente ou resultar inútil debido aos cambios que aínda pode experimentar o seu corpo.
O problema agrávase xa que non existe ningunha normativa que impida realizar unha operación a un menor.
Segundo cifras das sociedades médicas, as operacións aumentaron un 20% desde 1990 e España converteuse detrás de EEUU e Brasil no terceiro país do mundo onde se rexistran máis intervencións.
É evidente que as a sociedades avanzan e todos queremos estar a última. Pero, todas as operacións teñen riscos, ben sexan liposuccións, aumentos de peito ou rinoplastias.
Está ao alcance da túa man. Pero, se eu tivese adolescentes ao meu cargo non o permitiría.
¿Necesidad o capricho?
¿Dónde está la belleza? ¿Es más importante el interior o el exterior? En muchas ocasiones escuchamos que la belleza está en el interior y que lo verdaderamente importante es la forma de ser, que es de lo que nos acabamos enamorando u odiando. Si esto es así, ¿por qué tenemos esta obsesión por el físico? Por las orejas de soplillo, la nariz grande, los michelines de más…. Es todo falsedad, o es que realmente el físico es imprescindible para poder sentirse bien con uno mismo y así mejorar “como persona”, además de agradar a los demás.
La cirugía estética está en auge. Cada año, unas 400.000 personas se operan de cirugía estética en España. Se estima que alrededor de un 10% de los pacientes que solicitan una intervención de este tipo son menores de edad (según datos de la Sociedad Española de Medicina Estética). Estamos en un país en el que cada vez se gastan más millones en retoques para estar guapos, atractivos, tener un “cuerpo de portada”… parece como si la sociedad solo quisiera físicos perfectos o aquellos rostros sin ninguna imperfección, aunque intelectualmente no sea así (esto no está a simple vista).
En el caso de los menores de edad la situación es más alarmante. Hay muchos que tienen una verdadera patología que solucionar pero el resto se debe a una falsa percepción de sí mismos o a un ideal de belleza. Es cada vez más frecuente que los jóvenes acudan a la consulta con la foto de su ídolo para operarse y tener unos labios, nariz o barbilla iguales que los de su admirada actriz, modelo o cantante. Esto está dejando de ser una fantasía debido a la sociedad actual que promueve los ideales de belleza, los cuales necesitas para ser feliz.
Sin duda hay que ir más allá porque la cirugía estética en edades tempranas no es algo recomendable. Hay excepciones como las operaciones de orejas (otoplastias) o intervenciones de reducción de mamas en caso de malformación u otras patologías similares. Pero otro tipo de cirugía destinada a “embellecer” puede provocar todo lo contrario: alteraciones en el desarrollo del paciente o llegar a resultar inútil con el paso del tiempo de un cuerpo en periodo de crecimiento.
Mucha gente está cambiado el regalo tradicional por una intervención de estética cuando la cirugía estética no está para adaptarse a la moda, sino para solucionar problemas de salud. Además hay que tener en cuenta que cuando eres menor de edad no sabes lo que quieres, es una etapa de inmadurez emocional y de personalidad, que puede hacer que tomes decisiones de las cuales puedes arrepentirte cuando llegues a la edad adulta y te mires al espejo.
El amante perfecto
El amante la besó como nadie lo había hecho nunca, y su boca se inundó de un sabor almibarado. Él pegó sus labios a su oreja y le regaló las palabras más bonitas del mundo. Sus manos recorrieron su cuerpo desnudo dejando un rastro de pelos erizados. Su corazón comenzó a latir más y más fuerte. Sus manos no sabían si agarrase a las sábanas o a sus firmes muslos. Respiraba cada vez con más fiereza. Notó cómo el calor no paraba de aumentar hasta que estalló en una tremenda llamarada. Cuando abrió los ojos el amante ya no estaba allí, pero todavía podía sentir su presencia y casi tocarlo.
Berenice
“Me llamo Berenice y la verdad es que soy muy feliz. Sobre todo esos pequeños momentos que se guardan en la memoria y nos sacan una sonrisa y a veces hasta carcajadas.
Porque yo no sé cómo haría de muerta. ¿Se lo imagina?. Sin hablar, todo negro, sin moverse.
En mi familia son muy buenos conmigo, no más. El señor siempre me deja salir un poco antes, y estoy de legal. Yo ya los considero mi familia, llevo mucho tiempo trabajando para ellos, pero no lo considero un trabajo realmente. Mi marido allá andará por Cuba. Éramos muy diferentes, incompatibles, ¿sabe?. Yo es que lo alteraba y el hombre a veces se ponía furioso de más conmigo. Ya me decían que se le había visto muy bien arrimadito con la Demelza, pues es que es tan hombre. Le gustaba la fiesta y con la fiesta se fue un día.
Tengo un hijo. Con él me vine a España. No me olvido de sus ojos llenos de ilusión. Y bueno, es un chico inquieto y, claro, me lo han encarcelado. Parece que mató a uno que le estaba vendiendo droga o yo que sé. Él me dice que no fue y yo le digo que el tiempo es sabio. Yo sé que saldrá prontico porque es normal que a mi hijo por venir de fuera lo confundan, pero se darán cuenta y me lo sacarán. La cosa es que lo tengo lejos, en Valencia. Una vez me llevó el señor a visitarlo y otra me fui en el tren para verlo. Hace ya casi un año que no le veo, y tampoco sé de él. Allí tendrá sus amigos y hay muchas actividades. No le dará tiempo a escribirme. En la casa es que me he vuelto tan imprescindible para los señores que , fíjese qué buenos, me pagan más y yo así les estoy toditos los días a su disposición.
La verdad es que me considero muy afortunada. Lo tengo todo en la vida. Estoy muy agradecida a Dios.”
Si tu no te valoras, ¿quién va a hacerlo?
¡16 años! Aquella época dorada en la que me hubiese gustado tener unas piernas kilométricas, una nariz perfecta o una 95 de pecho. Pero, ¡tampoco era una gran preocupación!
Hoy en día los adolescentes se obsesionan demasiado con su imagen. La televisión, la publicidad y las revistas de moda son sus referentes.
Todos quieren estar perfectos y convertirse en el ombligo del mundo; al fin y al cabo, a quién no le gusta ser el centro de atención, aunque solo sea unos instantes.
Desde hace aproximadamente 5 años, la situación es alarmante. Las visitas a clínicas de cirugía estética por parte de adolescentes con sus padres se duplican.
La corrección de nariz es una de las operaciones más demandadas, junto con la cirugía en pechos o las liposucciones en la zona de muslos y caderas. ¿Una solución o un problema?
Se hacen todo tipo de análisis para comprobar que el desarrollo corporal ha finalizado. Pero, ¿realmente están preparados? ¿Es una buena opción?
Según los médicos, si el desarrollo es completo y el paciente está psicológicamente preparado podría realizarse la operación pero, hay otros inconvenientes como puede ser: la nueva imagen, si ésta va a ser la acertada o si es lo que realmente quería el paciente.
Un adolescente puede tener un grado de madurez elevado pero, no deja de tener 16 años y no goza de la experiencia ni la claridad que se adquieren con la edad.
La belleza es efímera. Un par de retoques te podrán ayudar pero, no te harán sentir mejor contigo mismo.
Todos hemos tenido complejos y todos hemos sido capaces de superarlos. ¿Por qué ellos no iban a ser capaces?
Ondas sonoras
Ansiedade. Nervios. Suores frías. Quería durmir eternamente e non sentirme así.
Pasaba da dor extrema a un alivio infinito. As sensacións acrecéntabanse. O final non daba chegado. Tomaba alento e a dor retornaba. Os segundos parecían horas. Non aguantei máis e, de súpeto, escoitei unha marabillosa melodía; unha boa combinación das frecuencias cos seus correpondentes harmónicos.
Era un son prolongado, desgarrador, potente e que me daba a coñecer o concepto da felicidade.
Acababas de nacer.
Los tiempos cambian
Recuerdo la última frase que se repetía, año tras año, el 31 de julio al acabar mis vacaciones en La Guardia: “escribe nada más llegar”. La carta escrita a mano era el medio de comunicación por excelencia. Consistía en una gran cantidad de hojas escritas a mano donde contabas todas las vivencias de los últimos meses, a veces parecían testamentos más que cartas. Además, si te sentías generoso también incluías un pequeño detalle para tu amigo, una foto o un dibujito, si tu capacidad creativa te lo permitía. Aparte de esto, en fechas señaladas, como Navidades o en cumpleaños, tus padres te permitían hacer un exceso y llamar a tus amigos por teléfono. Aquellos no eran los tiempos de ahora donde puedes llamar a casi cualquier parte del mundo por apenas unos céntimos.
En los últimos años todo ha cambiado, en especial con llegada de Internet y la revolución de las redes sociales. Gracias a ellas es posible mantener el contacto con cualquier persona, ya sea de tu misma ciudad o de otro continente distinto. Con pocos clics de ratón tu mensaje es enviado a cualquier parte del mundo.
Sin duda, muchas son las ventajas de estos inventos, ahora puedes estar en contacto permanente con todos tus conocidos, recuperar a algún amigo del pasado, o tener a más de uno controlado, pero ¿es que soy la única que echa de menos esa ilusión que se siente al recibir una carta?
“Una es más auténtica cuanto más se parece a cómo había soñado ser”
España ocupa el tercer lugar a nivel mundial y el primero a nivel europeo en el ranking de intervenciones estéticas. Según datos de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética el pasado año alrededor de 400.000 personas se sometieron a una operación. Esta cifra ha aumentado un 20% en los últimos 15 años. De esos 400.000 se estima que un 10% eran menores.
Implantes mamarios, liposucciones y blefaroplastias son las más solicitadas; sólo una pequeña proporción de éstas tienen una justificación médica: reconstrucción de malformaciones, reparación tras cirugías agresivas… El resto de los casos son motivados por el capricho. La búsqueda de la perfección, marcada por los cánones de belleza actuales.
La legislación sobre el tema no hace referencia al menor. En principio si sus padres lo autorizan la operación se lleva a cabo. No tienen edad para votar, no pueden conducir, la ley del menor les protege; pero pueden someterse a intervenciones para cambiar su imagen antes de que su cuerpo acabe de desarrollarse.
Claro hija
España es el país de Europa donde mayor número de jovenes menores de 18 años se someten a operaciones de cirugía estética. No podemos culpar a unos jóvenes que pertenecen a una generación más adelantada que la anterior. Generación sobrealimentada y superhormonada gracias a la televisión que inunda su organismo.
El problema lo tiene la persona de 45 años que se encuentra a su lado y le dice: “Claro hija, no te preocupes, pagaré esos 3000 euros para que puedas usar una talla 90; atraigas a los jovenes responsables que te rodean y puedas descubrir el amor, sin importar el riesgo que conlleve la operación; y sin importarme el hecho de que tengas que volver cada 10 años a repetir la operación para cambiarte la silicona. Lo importante es que con 16 añitos, y sin haberte desrrollado completamente, ya sabes lo que quieres, por ti misma, sin que nada ni nadie te haya influenciado. Es una decisión madura, lo cual me alegra porque significa que tú también has madurado.”
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